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Características generales de karma.

Continuando con mi trabajo personal estoy estudiando este libro https://comotransformartuvida.com/ Puedes descargarlo aquí gratis.


Si practicamos las instrucciones que se presentan en este libro, podemos transformar nuestra vida, de un estado de sufrimiento a uno de felicidad pura e imperecedera. Estas instrucciones son métodos científicos para mejorar nuestra naturaleza humana. Todos necesitamos tener un buen carácter y un buen corazón, porque de este modo podremos solucionar nuestros propios problemas así como los de los demás, y disfrutar de una vida llena de sentido. Todo ser sintiente tiene el mismo deseo básico…


Gueshe Kelsang Gyatso Rimpoché AUTOR.

Personalmente me parece un enorme avance que maestros como este y muchos más adapten escrituras antiguas aburridasyconmuchomito a la época actual. Además avalados por la ciencia. Ya no debería haber excusas para empezar tu propia práctica para dominar tu mente y transformar tu vida.

Os dejo el siguiente fragmento y si queréis más os descargáis el libro de manera gratuita. OS LO RECOMIENDO.

Características generales del karma.

Por cada acción que realizamos, experimentaremos un efecto similar.

Si un agricultor siembra semillas de una planta medicinal, brotará dicha planta y no una venenosa, y si no siembra nada, no recogerá ninguna cosecha.

Del mismo modo, si realizamos acciones virtuosas, como resultado experimentaremos felicidad y no sufrimiento; si cometemos acciones perjudiciales, experimentaremos solo sufrimiento, y si realizamos acciones neutras, los resultados serán neutros.

Por ejemplo, si ahora padecemos cualquier trastorno mental es porque en algún momento del pasado hemos perturbado la mente de otras personas.

Si padecemos una enfermedad física dolorosa es por haber hecho daño a otros en el pasado, por ejemplo, haberlos agredido o herido con un arma, haberles administrado medicinas equivocadas o servido alimentos venenosos de manera intencionada.

Si no hemos creado la causa kármica para enfermar, es imposible que experimentemos el sufrimiento de una enfermedad física aunque estemos en medio de una epidemia que esté causando innumerables muertes.

Aquellos que han alcanzado el nirvana, la paz interior suprema y permanente, por ejemplo, nunca experimentan sufrimiento físico ni mental porque han dejado de cometer acciones perjudiciales y han purificado todos los potenciales negativos, que son las causas principales de sufrimiento.

La causa principal del sufrimiento de la pobreza es la acción de robar. Las causas principales de sentirnos oprimidos es haber tratado con orgullo a otras personas de posición inferior a la nuestra, haberlas maltratado o exigido sus servicios, o haberlas menospreciado en lugar de haber sido bondadosos con ellas.

Las causas principales del sufrimiento de tener que separarnos de nuestros amigos y familiares son acciones como seducir a la pareja de otra persona o poner a sus amigos o trabajadores en su contra.

Por lo general pensamos que las malas experiencias que tenemos son causadas solo por las circunstancias de esta vida. Puesto que no es posible entender de este modo la verdadera razón de nuestras desgracias, a menudo pensamos que son inexplicables, que no nos las merecemos y que no hay justicia en este mundo.

En realidad, la mayoría de nuestras experiencias en esta vida son el resultado de acciones que hemos cometido en vidas pasadas.

La contemplación de la siguiente historia que se relata en las escrituras budistas nos ayudará a comprender que las experiencias que tenemos en esta vida surgen de acciones que hemos cometido en vidas pasadas, y que los resultados de nuestras acciones aumentan con el tiempo, al igual que una pequeña semilla puede llegar a convertirse en un gran árbol.

Había una vez una monja llamada Upala que antes de su ordenación había padecido terribles desgracias. De los dos hijos que tuvo con su primer marido, una de ellos se ahogó y el otro fue brutalmente atacado y devorado por un chacal. Más tarde, su marido murió envenenado por la mordedura de una serpiente.

Después de haber perdido a su familia, Upala regresó al hogar de sus padres, pero nada más llegar, la casa se incendió y quedó reducida a cenizas. Se volvió a casar y tuvo un hijo con su segunda marido, que era alcohólico, y un día se emborrachó de tal manera que mató al niño y la obligó a comer su carne.

Upala huyó de este hombre perturbado y se escapó a otro país, donde fue capturada por una banda de ladrones que la forzaron a casarse con el jefe.

Algunos años después, apresaron a su marido y, conforme a la costumbre del país, la enterraron viva junto a él. No obstante, los ladrones deseaban tanto a Upala que la desenterraron y la obligaron a vivir con ellos.

Después de padecer todas estas terribles miserias y desgracias, Upala generó un deseo muy intenso de liberarse de toda clase de existencia dolorosa y fue en busca de buda para contarle su historia.

Buda le explicó que en su vida anterior había sido una de las esposas de un rey y que había sido muy celosa con las otras esposas. Estos celos fueron suficientes para producir los tremendos sufrimientos que había experimentado en su vida.

A continuación, Buda le enseñó como purificar la mente y, gracias a que practicó con sinceridad sus instrucciones, alcanzó el nirvana en esa misma vida.

Si contemplamos que los resultados de nuestras acciones son definitivos y que se incrementan, tomaremos la firme determinación de evitar hasta la más mínima acción perjudicial y de cultivar los pensamientos positivos y fomentar las obras constructivas por muy insignificantes que parezcan.

Luego, meditamos en esta decisión para consolidarla. Si podemos mantenerla en todo momento y ponerla en práctica, nuestras acciones físicas, verbales y mentales serán cada vez más puras y finalmente no habrá ninguna base para experimentar sufrimiento.

Si no realizamos una acción, no experimentaremos su resultado.

Las acciones no se desvanecen sin más, ni las podemos traspasar a otros y evadir así nuestra responsabilidad. Aunque las intenciones mentales momentáneas que originaron nuestras acciones pasadas han cesado, los potenciales que han creado en nuestra mente no desaparecerán hasta que maduren sus resultados.

La única manera de eliminar los potenciales perjudiciales antes de que maduren en forma de sufrimiento es purificarlos.

Por desgracia, resulta más fácil destruir los potenciales virutosos que tenemos, porque si no dedicamos nuestras buenas acciones, el odio puede destruirlo por completo en un solo instante.

Nuestra mente es como un cofre, y nuestras acciones virtuosas, como joyas. Si no las protegemos por medio de la dedicación, cuando nos enfademos será como dejar nuestro tesoro en manos de un ladrón.

Alex Frago

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