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8 años de trayectoria. ¿QUIÉN SOY?

Hola, me llamo Alex actualmente tengo 24 años y soy coach.

Hacer coaching es una de las cosas que mejor hago en el mundo. Un día descubrí que tenía talento para esto (o el talento me descubrió a mí) y empecé a tirar del hilo. A día de hoy acompañar a personas a conocerse, a conectarse con su potencial y con lo que les da brillo de manera personalizada es algo que me sale tan natural como el pintor pinta, el cantante canta y el bailarín baila.

La disciplina y yo somos uno.

El camino hasta aquí ha sido largo con subidas y bajadas. Aunque siempre con esperanza de que había luz al final del túnel y con disciplina para no parar jamás.

Por el camino me he transformado en otra versión de mi mismo de la que estoy orgulloso y que tiene el control de su vida.

He pasado de ser con 16 años una persona perdida, apática y desengañada por el mundo a ser una persona que brilla cuando hace lo que ha venido a hacer al mundo, con esperanza, con disciplina, con confianza, con determinación, consciente de lo que puede llegar a conseguir y tomando acción cada día para conseguirlo. 

Además disfrutando del camino y compartiendo grandes experiencias.

Mi futuro viene bien emocionante, positivo y lleno de luz.

Como todo viaje de desarrollo personal empieza hacia dentro. Tienes que mirarte a ti mismo para saber cómo eres y qué es lo que hay. 

Desde ahí empieza todo viaje de crecimiento. No hay otra manera.

Desde donde estás. Contarte verdad es el primer paso para tomar conciencia, poder cambiar las cosas y tomar control de ellas.

Una vez que te has contado verdad es cuando puedes mirar hacia fuera y juzgar de manera positiva el entorno cultural que te rodea. Y empezar a tomar tus propias decisiones y establecer tus reglas.

Y así empecé yo, termine la ESO y me esperaba un verano que quería aprovechar después de 9 meses de sentirme atrapado por las tareas (en su mayoría inútiles) del día siguiente.

No quería perder el tiempo, no quería pasar horas muertas en la piscina con más “amigos”, no quería pasar los fines de semana emborrachandome, no quería fumar porros ni pasar tiempo con fumadores profesionales… (No critico a quien lo haga, pero me da mucha pena y rabia ver tanto potencial desperdiciado)

Hasta ese momento me había portado bien y había hecho lo que me decían.

Quería crecer pero nunca nadie me había enseñado cómo hacerlo. Me habían enseñado muchas cosas pero pocas de esas cosas me habían transformado en una persona mejor. O ayudado con mi crecimiento.

A la vez me agobiaba mucho el hecho de sentirme tan pequeño, yo sabía que era inteligente y que tenía potencial pero nada en mi entorno invitaba a desarrollarlo. Todo lo contrario. La frustración era abismal. Las limitaciones enormes.

Con esta mezcla de sentimientos paseando por un paraje natural y pensando en mi futuro llegó una idea nueva a mi cabeza. Esta idea dijo algo así como: “De mayor vas a escribir así que debes leer mucho”.

Fue un momento transformador donde mi percepción de mi vida cambió, me vi leyendo libros y disfrutando, me ví siendo muy experto en algún área y un futuro que aún ni podía imaginarme pero que me gustaba y disfrutaba. Había otra manera de vivir bien y vivir disfrutando y ese día dí el primer paso de un laaargo camino.

Pasé de odiar los libros a muerte una semana antes a coger mi laptop teclear “libros que hay que leer antes de morir” y descargarme varios.

No sé por qué los libros que más me interesaban eran de desarrollo personal y de psicología así que ni me lo pensé. Empecé a leer horas y horas y horas.

Me obsesioné con la lectura hasta el punto de estar leyendo en la mesa a la hora de comer y en el coche rumbo a unas vacaciones familiares. LOCO POR LOS LIBROS Y EL COMPORTAMIENTO HUMANO.

Esta fue la chispa que prendió la llama de mi destino.

Este fue el primer libro que leí y recuerdo 2 motivaciones contrapuestas.

  1. Mi sed por probar algo nuevo y crecer. (Aumenta cuanto más aprendo)
  2. La frustración que sentía al leer ejemplos de personas que han desarrollado psicologías sanas y virtuosas, lo lejos que me encontraba de ese estado y lo poco que enseñaban en las clases. (Ha ido disminuyendo a medida que avanzaba en mi educación)

Empecé a entender el gran poder que tenemos en nuestra mente para percibir la realidad de una manera potenciadora y positiva.

Y tomé la determinación de leer muchos libros porque sabía que algo bueno pasaría con mi futuro. Además de quitarme malos hábitos.

Descargué tantos libros que se me empezaron a acumular y no me gustaba sentirme tan lento.

Es en ese momento cuando me pongo a investigar sobre aprendizaje rápido, memorización, lectura rápida… Y descubrí otro área clave de la cual quería hacerme experto.

Sin comerlo ni beberlo pasé de ser un mediocre alumno (por no decir fracaso) a estar comiendome los mejores libros de las mejores mentes que me encontraba disfrutando del proceso y aumentando mi capacidad mental.

Con tanta información nueva en mi cabeza mi manera de ver el mundo cambió por completo. Y no sabía todo lo que me esperaba pero una cosa tenía segura, con el paso de los años mi vida iba a estar bien, en equilibrio y desarrollo.

No sé tú pero en mi entorno todo conspiraba de manera consciente o inconsciente para que me quedara como estaba; en mi familia me decían que dejara de leer, me era imposible hablar de lo leído con amigos y compañeros porque suficiente tenían con todo el material sinsentido que había que estudiar… Estaba condenado a pasar tiempo solo y solitario si quería recorrer el camino elegido. 

Tenía la determinación de cambiar y a construir un futuro bajo cualquier circunstancia.

Cuando esto pasa te encuentras con resistencias de todo tipo. Internas que puedes gestionar tu mismo. Externas cuando la cultura te impone reglas que tu no compartes o que directamente son estúpidas.

Respecto a esta realidad externa tenemos dos mundos. Uno de verdades completas como que el fuego es caliente y el agua moja. Y otro de realidades relativas muchas de ellas pasan de generación en generación y con el tiempo se quedan obsoletas pero siguen estando vigentes.

A este espacio lo podemos llamar el espacio cultural. Y lo que podemos hacer una vez que estamos preparados es empezar a observar este espacio con objetividad y decidir que reglas coger y que reglas ignorar.

Cuando haces esto el mundo en el que vives empieza a ser el mundo que tu eliges y no el mundo que te ha tocado.  

No es fácil para nadie y suele pasar que saliendo del primer círculo te llevas golpes y sufres daños pero siempre merece la pena porque esos golpes te hacen fuerte y una vez que tu mundo empieza a parecerse más a lo que tu quieres la vida se vuelve amistosa, positiva, sincrónica…

A mi me costó un tiempo porque después del verano decidí cursar bachillerato. Y estoy seguro que lo hice por la presión social de acceder a la universidad porque eso es lo que “se supone que debía hacer” para ser alguien.

Por esa mala decisión pasé 4 años en un infierno. Repetí primero y repetí segundo. Mi plan de estudio alternativo y personal lo tuve que reducir para poder “ocuparme” del bachillerato.

Lo que conseguí estando en bachillerato fue desmotivarme, perder la esperanza de nuevo, ataques de ansiedad, deprimirme, mi autoestima estaba destrozada. Me veían en clase como un problema, me veían en casa como un problema hasta yo mismo me vi arrollado por pensamientos en esa onda. 

Por suerte seguía con mi proyecto furtivo de desarrollo personal aprendiendo sobre psicología, meditación, habilidades sociales, desarrollo personal… Y sabiendo que algún día llegaría mi momento y yo podría llevar otro tipo de vida.

POR FIN un día lo ví claro, yo me encontraba bien, me encontraba fuerte, había cambiado de residencia y la versión que era se desenvolvió bien socialmente tirando al traste todas las malas experiencias del pasado y ¡me libere!

Decidí abandonar el bachillerato. Busqué alternativas para justificar a mis padres la decisión y pasé a prepararme la prueba de acceso a un grado superior de comercio y ventas.

Mi vida pasó de negro a blanco. Me preparé estudiando en casa las pruebas. Mi nivel de estudio era ya alto, la situación me motivaba, desarrollé hábitos de deporte y de meditación 

Y comparandome con otros que se presentaron a las pruebas pude verificar que (aunque fuera un abandono escolar xD) gracias a lo aprendido sobre aprendizaje tenía mucha más capacidad que los demás y que yo era prácticamente el único que sabía esas técnicas.

Técnicas que cualquiera puede aplicar. 

Aunque había perdido algunos años estaba en forma y mi plan seguía en pie más fuerte que nunca.

Ahora si estaba tomando mis decisiones, estaba donde yo quería y nunca más iba a dejar apartado mi proyecto personal.

2016/2017

Apruebo la prueba de acceso y con ello me anoto un buen logro y subidón de autoestima que me hacía falta después de tanta miseria en bachillerato. Asumo que el sistema educativo es mediocre y lamentable en base a mi experiencia y me protejo de ese aspecto.

Creo un plan personal de desarrollo. Ya llevo más de 100 libros leídos, cientos quizá miles de horas de meditación, horas horas y horas de vídeo y aunque pocas experiencias de éxito grande muuuchas experiencias de pequeños éxitos.

Ya no estoy atrapado por el sistema. 

Había llegado a un punto donde sabía tanto de desarrollo personal que lo podía aplicar a mi vida y ver resultados y crecimientos semana a semana.

Disfrutaba de claridad mental y pude priorizar lo importante por lo que decido que el FP va a ser algo secundario que me voy a sacar sin excesivo esfuerzo. Y que mi proyecto principal va a ser leer en profundidad 3 libros durante el año. Mientras aplico las enseñanzas, leo otros libros y vivo en expansión.

Estos libros fueron dos de habilidades sociales y el otro es Psicología del Éxito.

Un libro con mucho coaching subliminal. De casi 1200 páginas y pensado para ser una experiencia transformacional más que simple información que aprender.

No tenía nada que perder, voy a por todas, quiero desarrollar una gran disciplina. 

En clase cada día es una experiencia de crecimiento, me da pena el plan general del sistema educativo, la mayoría de mis compañeros están perdidos y no valoran el estudio, el aprendizaje el avanzar en la vida, ninguno de ellos es aficionado a la lectura, la capacidad de prestar atención de algunos es más que pésima y la de los profesores también. 

Hasta este punto de mi vida de ningún profesor he recibido tanta ilusión, ánimo y esperanza como de los libros y los vídeos.

Y no digo esto por compararme y sentirme bien. Yo también fui un alumno malo y me ha llevado años de disciplina y tesón formarme para ser el profesional que soy hoy.

En fin, apruebo el primer curso con notas por encima de 8 estudiando poco, estudiando al día y sin ningún tipo de estrés y noches despierto.

Encuentro la oportunidad de cursar una beca en Leroy Merlín durante el verano y aquí empieza lo bueno para mi.

Por fin estoy en un entorno profesional donde puedo demostrar a los demás y a mi mismo que trabajo bien y que no soy ningún fracaso.

Estoy en un entorno profesional, con personas adultas, sin limitaciones a la hora de expresarme (al menos no tantas), me rodean personas inteligentes que trabajan bien y me aportan lo que tienen para aportar… 

Y descubro para mi NO asombro y SI disfrute que para lo académico habré fracasado pero para la vida tenía y tengo todas las herramientas para triunfar. Ya tenía autoestima alta, claridad y mucho conocimiento de desarrollo personal y de negocios.

Es cierto que no tener títulos me cierra algunas puertas y que para ciertas profesiones son necesarios pero yo sé bien claro que yo para mi camino lo que necesito es aprender y aplicar no tener títulos.

Y decidí aprovechar la experiencia al máximo de mis posibilidades, trabajando bien, conversando con diferentes personas, pedí al director una entrevista para que me pudiera contar más sobre la empresa y terminamos hablando de libros… 

Yo gracias a todo lo aprendido tenía una chispa que no suelo notar en los otros, sé manejar mi energía, me alimento bien, no introduzco tóxicos en mi cuerpo, tengo la mente enfocada, tengo habilidades sociales para lo que haga falta, el coaching estudiado me ha influído mucho…

De manera que decido hacer mi proyecto final sobre COACHING Y HUMOR EN EL TRABAJO.

Sin experiencia previa. 

Para empezar fue una experiencia que disfruté, no me importó leerme varios libros para documentarme y explicarle el proyecto a los compañeros me gustaba mucho porque lo veían de manera positiva y yo pude observar pequeños cambios. Los suficientes como para conocer el poder del coaching.

En base a esta experiencia se me ocurrió que podía hacerme coach profesional y hacer mi carrera profesional.

Busqué varias escuelas y descubrí una en mi ciudad.

Me apunté a un evento de fin de semana para ver cómo trabajaban y al poco rato de empezar el evento descubrí que en esa escuela estaban trabajando con varios de los autores más importantes de desarrollo personal: Tony Robbins, Deepak Chopra, T. Harv Eker.

¡¡¡En ese momento me explotó la cabeza!!!

Era la primera vez que estaba en un lugar en el que hablaban abiertamente y con orgullo de todo lo que yo llevaba 5 años estudiando…

5 años sin poder compartir abiertamente todo lo estudiado y de repente entro en la casa del desarrollo personal.

5 años sin poder encajar una parte tan importante de mi vida, mi personalidad y la persona en que me quiero convertir.

Después de levantarme de mi silla, salir de la sala, ponerme a llorar y pedir ayuda para desahogarme con alguien del evento y explicarle mi situación.

No cabía en mí de gozo, había encontrado un sitio en el que tenía futuro, un mundo en el que llevaba años y era mucho más que un principiante. Ya era un experto.

Decidí apuntarme al master de coaching personal y de negocios + inteligencia emocional.

Por suerte pude hablar con mis padres y no les pareció mala idea pero me dijeron que no tuviera prisa.

Desde que entré en 2017 a esa formación tomé la determinación de que me iba a hacer un gran profesional del coaching y el desarrollo personal.

Estudié a conciencia, leí libros recomendados (muchos ya los había leído con 16 años), realicé numerosas prácticas y traté de aprovechar cada segundo de lección de los 12 maestros.

Por suerte o por desgracia no terminé el máster el primer año para poder compaginarlo con mis estudios. Yo creo que por suerte por que ese espacio de tiempo me ha permitido asentar conocimientos y profundizar libremente antes de volver el año siguiente.

En ningún momento deje de pensar en coaching y ofrecí sesiones de práctica a todo el que pareciera interesado. Aprobé el segundo curso de FP y esperé al siguiente año para seguir con mis planes.

En esa etapa además aprendí kickboxing en la escuela élite de Salamanca, recibí clases de teatro y continué con mi hábito de lectura.

Por fin la vida que me había creado estaba al nivel de mis expectativas y me hacía crecer. Iba por buen camino aunque un camino alternativo.

El curso siguiente por circunstancias de la vida volví a mi pueblo a vivir por lo que decidí matricularme en un FP de contabilidad. Me gustaría resaltar el gran cambio que había dado ya mi vida.

En esas alturas era un alumno bueno y eficaz, tenía claridad sobre mi futuro y veía aprobar como un reto intelectual. ¿Sería capaz de aprobar con nota esforzándome lo menos posible?

Fui capaz. Era otra persona y había cambiado mucho a mejor. 

Lo que no había cambiado era la mediocridad del sistema educativo con profesores acomodados y materiales didácticos como decirlo sin ofender, probablemente inútiles.

Mucha información pero poca transformación.

Retomé el máster en Enero y decidí abandonar el FP por que siempre había tenido claro que con el coaching podía buscar salidas más interesantes y satisfactorias en los dos años que duraba el FP.

Me centré al máximo en el master y en julio de 2019 me gradué. 

Pasé el verano entre Cáceres y Málaga.

En Septiembre estuve en Inglaterra aprendiendo Inglés y fue una experiencia hiper enriquecedora en la que pude conocer a personas de tooodo el mundo; China, Korea del Sur, Rusia, Latinomérica, Alemania, República Checa, Inglaterra, Italia, Arabia Saudi, Oman, Japón y más países.

Después de esta experiencia volví a españa con una mentalidad mucho más positiva y mucho más abierta. Sabiendo al 100% que esos sueños de vivir una vida a mi manera eran cuestión de tiempo si mantenía mi línea de crecimiento.

Por una parte ya tenía clara la dirección de mi vida y había superado los peores momentos del principio con la sensación de estar perdido, solo y vivir una vida sin sentido. Descubrí que con lo bueno y con lo malo me he convertido en una persona capaz de desenvolverse en entornos profesionales e internacionales.

Con esta mentalidad llegué al pueblo de nuevo y me prometí que nunca más iba a volver a modos antiguos de pensar. Hasta en el pueblo la vida estaba llena de oportunidades si las buscas. Estaba pensando en global y no en local.

Conseguí entrar a un curso de marketing en Málaga, no dudé en apuntarme y en cuestión de días arreglar todo para pasar una temporada en Málaga.

Descubrir Málaga ha sido muy sabroso, es una ciudad muy grande pero el centro es muy acogedor, está llena de oportunidades para socializar y conocer personas muy diversas.

A las dos semanas de estar ahí conozco a Manuel que tiene recién empezado un proyecto de startup tecnológica en realidad virtual. Hablamos y rápidamente conectamos con la chispa del emprendimiento. 

Yo más contento que ocho empiezo a contar a Manuel como pienso, como enfoco el coaching, cuanto sé de negocios y de startups y le parece buena idea que colabore en el proyecto.

Aquí puedes escuchar su feedback después de unos meses de trabajo.

Días después abandono el curso de Marketing para dedicarme con más intensidad a la startup y buscar más proyectos u oportunidades que pueda compaginar.

Entrar en una institución como el polo digital 

Es para mi un sueño hecho realidad.

Si no hubiera empezado con 16 años a creer en mí y nunca tirar la toalla no hubiera sido posible.

Quizás me hubiera podido ahorrar algún año y sufrimiento con una mejor orientación o sabiendo que algo como esto sucedería. 

Sin todas esas horas leyendo hasta cuando me decían en casa que dejara de leer que no servía.

Sin todas esas horas de educación en lugar de entretenimiento.

Sin tener la valentía de aprender sobre psicología, inteligencia emocional, coaching…

Sin esas situaciones que me generaron tanto caos y tanto disturbio y que aprendí a gestionar.

Sin tantas horas de reflexión, meditación; dándome cuenta de mi potencial y de que nunca es tarde para poner tu mente y tu vida en orden.

Sin ese atrevimiento a pensar y visualizar cómo iba a estar en 5, 10, 20 años. (Y visualizarme mejor de lo que ha estado toda mi genealogía xD)

Sin esa mirada que te echan cuando desconfían de ti y no se esperan nada bueno.

Sin esa fortaleza mental y esa seguridad de que se puede salir de un entorno limitante y con escasos recursos.

Sin sentirme inferior por no llegar a la universidad y ver como licenciados manejan menos que yo en áreas que he escogido desarrollar. 

Sin toda esa basura yo no hubiera podido estar tan preparado para la carrera que me viene por delante. Por eso es tan importante tener una visión que te guíe y tener fe en que si inviertes en ti mismo los resultados llegaran.

He pasado de una vida sin sentido a ser un talento para el coaching, el liderazgo, los negocios y más áreas en 8 años.

De abandono escolar a promesa de una profesión.

La vida a veces te da regalos envueltos en mierda y un día por fin descubres que detrás de toda esa mierda hay un regalo.

Pues mi regalo es haber salido solo de una situación en la que me sentía abandonado, solo, dolorido y perdido.

Salir de esa situación me ha supuesto desarrollar mis habilidades para el desarrollo personal, mi control mental, mi inteligencia emocional a niveles altos porque bien por gusto o bien por necesidad la situación me ha llevado a límites que me han hecho crecer mucho.  

Superar situaciones como las que me han tocado me han blindado. Nada puede pasarme que me quite la ilusión y las ganas de vivir. Si sigo en este mundo es para crecer, para brillar y para influir a otros a hacer lo mismo.

Sé lo difícil que es empezar algo, se lo difícil que es aguantar fuerte en el sistema, sé lo difícil que es pensar y concentrarse cuando te invade la desilusión o el dolor, sé lo que es abandonar múltiples veces y seguir con la cabeza alta sabiendo que la visión a largo plazo sigue en camino, sé lo que es ser rechazado en situaciones de todos los colores, sé lo cruel que puede llegar a ser la gente, sé lo que es emborracharse y fumar porros para ahogar malos pensamientos o simplemente por hacer algo diferente en un entorno sin estímulos, sé lo que es estar en equipos y que no crean en tí, sé lo que es estar tan desordenado que la sensación de sufrimiento no cesa. 

Y sé lo que es tomar conciencia de que tu creas tu circunstancia y retar a toda la realidad que te rodea para que se vuelva positiva pensamiento a pensamiento, sentimiento a sentimiento.

Y después de toda esta mierda y mucha más. Estoy curado de espanto.

Sé que la vida es crecimiento, que empezar y terminar cosas es parte de la vida, sé que el sistema intenta nublarte y bajarte la energía (autores de diferentes ramas lo escriben con diferentes palabras) y que la solución es tan fácil como dejar de prestarle atención, sé que si cuidas tu mente y tu cuerpo pensaras mejor y eso día tras día te lleva a mejores resultados y pensamientos más valientes.

Sé que de tanto abandonar he aprendido que es una habilidad de ganadores y de haber abandonado más veces mucho antes me hubiera dejado de tonterías y hubiera descubierto mejores alternativas. 

Sé que el rechazo es parte del proceso, hay gente que no te va a aportar nada bueno, hay gente que no es su momento y siempre hay gente para volar alto. Ten presente que tu vida es más fácil o más difícil en función de la mentalidad de las personas que te rodean.

Sé que la claridad mental es el mejor de los estados y que de seguir cuidandome y creciendo va a ser inevitable que con mis habilidades mi vida profesional y personal vaya a ser enriquecedora, sana y divertida. Sé que pase lo que pase siempre puedes ser positivo, optimista y constructivo. 

Sé lo que es creer en los demás (muchas veces más de lo que ellos creen en sí mismos) y ver como surgen respuestas positivas. Sé lo que es cuidar a todos los miembros del equipo.

De mi situación personal he sabido forjar un coach que siempre cree en la posibilidad y que puede sacar lo mejor de cualquiera.

A día de hoy todas las semanas y meses estoy trabajando con nuevas personas, trabajo con un equipo de startup tecnológica como coach, lider y aportando todo lo posible. También hablo Inglés y mi futuro se está plagando de posibilidades que me encantará descubrir.

En otros 8 años no sé bien todo lo que voy a conseguir, solo tengo claro que voy a seguir creciendo y cada vez con más y más impulso e infraestructura.

Con mi inteligencia voy a crear una vida llena de crecimiento, dinero, transformación de personas y cada día va a ser una aventura.

Así sea así será así es.

Alex Fragoso

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